Comienzo del año escolar: ¿cómo enfrentamos la salud mental?

Por Alfonso Correa, vicepresidente de Sopnia. Cada uno debe aportar con un cambio en el enfoque de lo individual a lo comunitario, de la competencia a la colaboración y del consumismo e insatisfacción a la aceptación de las limitaciones.

a preocupación por la salud mental ha sido un tema creciente en nuestra sociedad desde hace varios años y la conciencia sobre la necesidad de un cambio también ha aumentado considerablemente.

Hoy, las cifras documentadas de problemas de salud mental son más altas. Sabemos que no solo la pandemia y el confinamiento son la causa, sino que pusieron en evidencia la carencia en redes de apoyo. Tampoco la culpa es del individualismo ni las clases online… Así y todo, cambiar una cultura que promueve el consumo, la competitividad, la insatisfacción y la sobreexigencia no es fácil, requiere tiempo, trabajo continuo y conjunto y necesita claridad.

El acceso a la salud mental es deficitario y no se refiere solo a la oferta de atención en el sistema público o privado (ambas con una sobredemanda nunca antes vista, especialmente en el ámbito privado), sino a la deficitaria cultura de colaboración y aceptación de las limitaciones, tanto en el interior de las familias, entre las amistades, las comunidades educativas, las empresas, las cámaras de diputados y senadores, entre otros.

Este año escolar 2023, como en 2020 y 2021, o como en 2017 y 2018, debemos fortalecer la educación en el manejo de las emociones, en el respeto de las diferencias, en la valoración de los que son menos “productivos”, en la entrega desinteresada.

Estos factores, que atraviesan cualquier otra circunstancia contingente, seguirán influyendo radicalmente en la Salud Mental que logremos en nuestra población. Para poder sobrellevar adecuadamente nuevas pandemias, el cambio climático y los conflictos políticos entre naciones e internos debemos asumir que la tarea es de todos; que cada uno debe aportar con un cambio en el enfoque de lo individual a lo comunitario, de la competencia a la colaboración y del consumismo e insatisfacción a la aceptación de las limitaciones.

Ese es el único camino que nos llevará a una verdadera inclusión, que disminuya el bullying, atenúe el estrés por sobreexigencia y minimice la ideación suicida por insatisfacción, pérdida de sentido o falta de redes de apoyo.

La columna de Alfonso Correa Psiquiatra Infantil y del Adolescente. Jefe unidad de Salud Mental Infantil CAS. Área Infantil COSAM-CODESAM de Pudahuel y Vicepresidente de SOPNIA, fue originalmente publicada en El Desconcierto.

Los desafíos de la Ley TEA

Hace pocos días entró en vigencia la Ley de Trastorno del Espectro Autista (TEA) que establece, entre otras cosas, la atención integral, la protección de derechos y la promoción de la inclusión.

Creemos que es un gran paso que nos permitirá detectar y apoyar con terapias en edades tempranas a niños y niñas que tienen este trastorno al neurodesarrollo y, con ello, podremos trabajar las habilidades socio-comunicativas necesarias para que las personas con TEA puedan desarrollarse y ser incluidos en las escuelas, familias y comunidades.

Este es un gran primer paso. Esta ley compromete recursos tanto para la detección como para la habilitación de las personas con TEA. Con esta ley también podremos tener cifras ciertas que nos permitan dimensionar la prevalencia en Chile de este trastorno, pero, sobre todo, como país estamos visibilizando a un importante grupo de personas.

Sin embargo, el entusiasmo de esta ley nos hace enfrentar un nuevo desafío. Como país tenemos un importante déficit en las atenciones de salud mental, por lo que si no se refuerzan los centros de atención de salud, difícilmente podremos lograr el objetivo de la detección temprana y el tratamiento oportuno.

Nuestro objetivo es seguir trabajando con las distintas instituciones del Estado con el fin de buscar los mecanismos que nos permitan enfrentar este desafío, en un sistema donde el déficit de atenciones y terapias de salud mental es enorme, especialmente después de la pandemia y lo que veremos en los próximos meses con las necesidades de atención de quienes han sufrido los incendios. Si no enfrentamos la oportunidad de la atención, este tremendo paso se irá diluyendo con el tiempo.

Felipe Méndez – Presidente de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia

Esta carta fue publicada originalmente en el diario La Tercera.

Incendios y primeros auxilios psicológicos

Lee y comparte la columna de Alfonso Correa, Vicepresidente de SOPNIA, Psiquiatra Infantil y del Adolescente. Jefe unidad de Salud Mental Infantil CAS. Área Infantil COSAM-CODESAM de Pudahuel. La columna fue publicada originalmente en el sitio de noticias “El Desconcierto”.

Más que quejarnos de falta de profesionales y de recursos, pensamos que en lo que debemos poner nuestro mayor esfuerzo es en construir esa cultura de coordinación y colaboración. No es fácil que la ayuda llegue oportunamente y a quien corresponda.

¿Se hace en Chile todo lo posible para evitar problemas de salud mental ante catástrofes? ¿Estamos como comunidad preparados para apoyarnos como se debe? ¿Cómo está la salud mental de base en nuestra sociedad y cómo está nuestra voluntad para apoyarnos generosamente?

No se puede ser tajante en la respuesta. Desde la Sociedad de profesionales que formo parte, que incluye a diversos profesionales de la salud mental, estamos involucrados en mejorar la calidad de la salud mental.

Felicitamos la entrega y la coordinación que logran profesionales, técnicos y voluntarios por estar disponibles de antemano y por movilizarse ante situaciones puntuales de mayor sufrimiento que afecta a comunidades, familias y, especialmente, a niños, niñas y adolescentes.

Tanto en las regiones de Ñuble, Biobío y la Araucanía se han realizado innumerables acciones de rápida respuesta tanto desde servicios de atención pública, como privada, tanto desde salud, como educación, que tienen mucho que decir, y comunidades locales. La familia extendida ha sido una fuerte red de apoyo en acoger y permitir que los albergues no estén colapsados.

Más que quejarnos de falta de profesionales y de recursos, pensamos que en lo que debemos poner nuestro mayor esfuerzo es en construir esa cultura de coordinación y colaboración. No es fácil que la ayuda llegue oportunamente y a quien corresponda.

Las necesidades son diversas en cada situación y para cada persona las prioridades son distintas. Un niño puede estar sufriendo por la pérdida de su mascota, otro por no poder columpiarse en el árbol que siempre lo hacía. Unos por la falta de seguridad laboral, otros por ver a su madre triste.

Debemos tener un trabajo continuo en la educación en primeros auxilios psicológicos, que yendo a lo medular, no es otra cosa que saber escuchar al otro con respeto a sus propios tiempos. En esto podemos avanzar todos: hacia una cultura en la que el trato sea de más respeto (del latín re-spectare, «observar desde atrás”, que implica el reconocimiento y la aceptación de la diferencia).

Eso nos permite escuchar, que el otro se sienta valorado en lo que es, reflexionar sobre lo que puedo aportar y llevarlo a la acción. Esta es una necesidad básica para la salud mental, tanto en la convivencia cotidiana como ante catástrofes; que se nos comprenda en nuestras propias emociones y necesidades, ser empático, compasivo y solidario. Esa es la tarea.

¡Apareció nuestra revista!

El volumen 33 de la revista chilena de psiquiatría y neurología de la infancia y la adolescencia, correspondiente al mes de diciembre de 2022, ya está disponible para descargar, leer y compartir.

Con trabajos inéditos como “Pobreza, traumas tempranos, déficit atencional y deserción educacional: un círculo de daño. Lecciones aprendidas en el Programa Soymás, La Pintana”, del equipo de la unidad de investigación de la fundación Soymás o “Experiencia académica sobre la presentación de trabajos científicos en la IV Conferencia Internacional: Desafíos clínicos y terapéuticos en psicosis” de distintos autores, el nuevo número de la revista suma revisiones y contribuciones de más de 30 especialistas.

Psiquiatra SOPNIA advierte sobre los riesgos de no tratar la depresión infantil

La doctora Marcela Larraguibel explica que la depresión prepuberal puede afectar las trayectorias del desarrollo de niños y niñas y que no tratarla puede generar problemas a largo plazo. Señala, además, que si bien no existen estudios en Chile sobre el aumento de casos de esta enfermedad, sí se está viendo cada vez más niños con depresión y otros trastornos después de la pandemia.

Aunque muchas veces se puede confundir con otro tipos de trastornos, la depresión prepuberal la sufren el 3.4% de los niños y niñas entre 4 y 11 años. ¿Pero cuáles son las razones por las que un niño tan tempranamente pudiera deprimirse? La psiquiatra infantil y socia de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (SOPNIA), Marcela Larraguibel explica que las depresiones tienen dos tipos de origen: genética y ambiental.

“Hay una depresión que es comórbida habitualmente con trastornos de conducta, pero sobre todo tienen muchas dificultades familiares. Hay una disfunción familiar importante, hay criminalidad en las familias, abusos de sustancias, entre otros. Estos son chicos que, en general, sufren malos tratos o que sufren abusos y cuyo cerebro está sometido a mucho estrés” explica.

Agrega que en estos casos, los niños y niñas no responden bien a los psicofármacos y el pronóstico es hacia trastornos de conducta y no necesariamente a depresiones recurrentes.

También están los niños donde la genética es muy importante, con antecedentes multigeneracionales. “Dentro de estos casos hay dos posibilidades: o la genética era muy importante para la depresión unipolar que se manifestó tempranamente, pero también puede pasar que este sea el primer episodio de un trastorno bipolar. Es un episodio depresivo, pero que más adelante se va a presentar un episodio maníaco o hipomaníaco y esa depresión tiene mayor comorbilidad con TDAH o trastorno de ansiedad por separación”, indica la especialista de SOPNIA.

Los riesgos de no atender la depresión prepuberal

La depresión en los niños está asociada a un deterioro en el funcionamiento. Es un niño que no funciona bien en una etapa del desarrollo fundamental.

La psiquiatra infantil explica que “en esta etapa del crecimiento hay mucha plasticidad cerebral; todos los estímulos ambientales van generando cambios en la estructura cerebral. Es un cerebro que en esta etapa necesita estímulos y éstos son la base de habilidades futuras: uno aprende a socializar, a cómo hablar, cuándo hablar, a acercarse o alejarse. Entonces un chico deprimido se detiene en el desarrollo, no avanza, y eso puede causar a largo plazo consecuencias importantes”, explica la psiquiatra infantil.

En este sentido, la especialista indica que habitualmente la depresión tiene una alta comorbilidad y es frecuente que haya otros trastornos presentes, como el ansioso que es el más frecuente en Chile o el Trastorno de Déficit Atencional (TDAH), lo que se suma a un mal funcionamiento.

“Los estudios de seguimiento indican que los niños depresivos no tratados tienen pobres logros educacionales y tienen recaídas. A largo plazo, se asocia además por los pocos logros educacionales a empleos más pobres, menos oportunidades en la vida, y en aquellos más tardíos de 11 o 12 años, también se puede asociar a abusos de alcohol y drogas, a un aumento de las autoagresiones y al suicidio”, advierte.

Síntomas diferentes

La depresión prepuberal, debido a la etapa del desarrollo de los niños y niñas, no tiene las manifestaciones habituales que se pueden ver en la depresión de los adolescentes o adultos, por lo que sentimientos como la desesperanza, la poca autoestima, la culpa o incluso la idea de muerte no son frecuentes entre las manifestaciones.

La diferencia de las depresiones prepuberales con los síntomas de las depresiones en otros grupos etarios se debe a que “muchos de los síntomas de los trastornos depresivos tienen que ver su manifestación con la edad, el periodo evolutivo en el que se encuentran, su desarrollo emocional y cognitivo”, dice la especialista.

En el caso de la depresión prepuberal, los síntomas se asocian fuertemente al desarrollo del niño. Físicamente, son niños que en la medida que crecen no logran el peso esperado y se pueden ver síntomas somáticos como dolor de cabeza, de estómago, o decaimiento.

La doctora Larraguibel explica que “la baja en el rendimiento escolar es un síntoma frecuente producido por la falta de atención y concentración y muchos llegan a las consultas porque disminuyeron sus logros académicos. Y lo otro muy importante es que la tristeza se puede traducir como irritabilidad en el niño. Uno no ve un niño triste, sino uno irritable. Es un chico que está enojado, que todo le molesta”.

Tratamiento

Dependiendo de la gravedad de la depresión y su origen es el tratamiento al que pueden optar los niños y niñas con depresión. En este sentido, la doctora Larraguibel explica que, por ejemplo, las depresiones cuyo origen está en el maltrato, no responden bien a los psicofármacos, como sí lo hacen aquellos que tienen una causa genética.

En general, existen tres pilares para este tratamiento: la psicoeducación, la psicoterapia y los fármacos. “En general, solo cuando la depresión pasa a ser moderada o grave o no responde a la psicoterapia se agrega el tratamiento farmacológico”, explica la especialista.

Agrega que la psicoeducación es fundamental en el tratamiento y muchas veces para las depresiones leves solo con este pilar es suficiente. “Tener una buena higiene del sueño, tener una alimentación saludable y regular, y hacer ejercicio. Se ha visto que hay veces que con 45 minutos tres veces a la semana de ejercicio la depresión leve puede ceder y desaparecer. Si la depresión es leve uno parte por esto”, explica la doctora Larraguibel.

“Si la depresión es moderada, se puede comenzar solo con psicoterapia o farmacoterapia, y si no responde, se puede pasar a una terapia combinada que es la que más evidencia tiene en todos los estudios de tener resultados positivos”, indica la especialista.

En los casos de las depresiones graves, con síntomas psicóticos, ideación suicida o deterioro funcional importante se apoyan en los fármacos, la psicoeducación y, además, con una terapia de apoyo a la familia que les permita saber cómo tratar a ese niño y qué hacer para que cuando el niño se vaya recuperando y tenga capacidad cognitiva para poder agregar la psicoterapia.

Mayores trastornos en la pandemia 

Si bien no existen estudios que avalen un aumento en la depresión infantil, sí hay estudios que demuestran que durante la pandemia aumentaron los síntomas emocionales en los niños. “En ese entonces los profesionales de la salud dijimos que esto probablemente iba a significar que después de la pandemia iban a aumentar todos los trastornos mentales y si bien no tenemos estudios, tenemos la sensación que así es porque actualmente no hay camas para hospitalización en salud mental; y están todas las clínicas, hospitales, los servicios de psiquiatría repletos. Cuesta mucho conseguir una hora de consulta a un especialista”, recalca la especialista de SOPNIA.

Día Mundial contra la depresión: ¿Qué pasa con la depresión infantil?

Cada 13 de enero se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, un trastorno emocional que afecta a millones de personas en el mundo.

La depresión es un trastorno del estado de ánimo, en donde los sentimientos de tristeza, melancolía o infelicidad interfieren con la vida diaria. Puede ser temporal o permanente y se clasifica en términos de leve, moderada o severa, incidiendo en las tasas de mortalidad y morbilidad. Impacta a personas de todas las edades con predominancia en adolescentes y personas de la tercera edad.

Sus principales causas son el factor hereditario, alcohol, drogas, maltrato, estrés crónico, muerte de un ser querido, medicamentos, baja autoestima, y aislamiento social, pudiendo causar dificultad para conciliar el sueño, fatiga, ideación suicida, cambios en el apetito, agitación, irritabilidad, sentimientos de inutilidad y odio, abandono de las actividades diarias, entre otros.

Según datos de la Universidad de Chile, la prevalencia de depresión infantil alcanza el 5% en Chile y va en alza. Y aunque la tristeza y el llanto o la apariencia de ánimo deprimido se asocian a la depresión, no en todos los casos son sus sinónimo. De todas formas, algunos de los síntomas más comunes pueden ser alteraciones o dificultades del sueño, dormir más de lo acostumbrado, presentar despertares frecuentes durante la noche (incluyendo pesadillas o terrores nocturnos), alteraciones del apetito, como inapetencia o aumento de ganas de comer que afectan en la disminución o ganancia de peso, miedos irracionales, fobias, ansiedad, etcétera.

Con la proclamación de este día se pretende sensibilizar, orientar y prevenir a la población a nivel mundial sobre esta enfermedad, cuyas cifras aumentan rápidamente en todo el mundo. Superar un episodio depresivo requiere orientación médica especializada y apoyo por parte del entorno afectivo y familiar de la persona afectada.

Especialista de SOPNIA invita a pacientes para estudio que busca el diagnóstico precoz de miotonía permanens

La neuróloga Daniela Ávila, profesora de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, está realizando una investigación que busca que en todo el país los especialistas que reciben a pacientes con miotonías no distróficas, o rigidez muscular intensa puedan aplicar un protocolo que permita diagnosticar la miotonía permanens y, de esta forma, comenzar un tratamiento que ya está disponible en Chile.

La miotonía permanens es una enfermedad genética cuya característica principal son los episodios de miotonías, episodios de rigidez muscular o “calambres” intensos en distintos músculos. “Estos no son los calambres habituales y, por ejemplo, pueden afectar los músculos de la respiración, comprimir el pulmón, y las vías respiratoria, que son los síntomas más complicados”, explica la doctora Ávila.

En este sentido, explica que en muchos casos comienza en los recién nacidos, pero que también es una enfermedad que se puede reflejar en la etapa adulta.

“Esta enfermedad se hereda y se debe a la mutación en un gen que se llama SCN4A y que codifica  un canal de sodio que está en la membrana de los músculos. Esta enfermedad tiene diversos grados de severidad, pero puede asociarse a discapacidad porque hay casos donde las personas deben dejar de trabajar, tienen que tomar medicamentos para evitar las asfixias y, hay otros casos, donde se pueden sobrellevar de mejor manera”, explica la neuróloga de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia.

La miotonía permanens está dentro de las denominadas enfermedades poco frecuentes o raras y la sufre 1 persona en cada cien mil en Chile, donde su frecuencia es 50 veces mayor que en el extranjero. De ahí la importancia de generar un protocolo diagnóstico que permita su detección y aplicación del tratamiento en Chile.

La importancia de un diagnóstico precoz

Contar con un diagnóstico precoz es muy importante, porque existe un tratamiento muy fácil de instaurar, que está disponible en cualquier hospital de Chile e incluso consultorios. “Si uno realiza un diagnóstico precoz se puede hacer el tratamiento con un medicamento y se puede, además, recomendar las medidas generales para bajar la severidad de las miotonías o “calambres”. El diagnóstico precoz es importante porque se ha visto que a estos pacientes, al momento de aplicar anestesias, pueden tener reacciones más graves y eso también se puede prevenir usando anestésicos especiales”, explica la doctora Ávila.

Si bien existe un tratamiento, la miotonía permanens es una enfermedad poco conocida, y es difícil de diagnosticar. “La idea de este trabajo es tener un protocolo diagnóstico, que se pueda aplicar en cualquier hospital de Chile”, indica.

Actualmente, como no es una enfermedad frecuente, cuando los pacientes consultan, muchas veces reciben como respuestas que no es nada grave o que les falta potasio. Otras veces, incluso, son diagnosticados con otras enfermedades.

“Una de las causas por las cuales las personas llegan a consultar por esta enfermedad es, por ejemplo, que llegan a los hospitales con niños con apneas y cianosis. Va a la urgencia, lo estudian y no se sospecha el diagnóstico. Otro motivo de consulta es que estos calambres o miotonías afecten los músculos de los ojos y la persona tenga un estrabismo agudo o crónico, o también que consulten por dolor, porque la severidad no es como los calambres que todos conocemos, sino que son todos los días, muchas veces al día en cualquier músculo y eso es molesto y doloroso”, explica la neuróloga.

Cómo participar en este estudio

Para ser parte de este estudio, financiado por el Concurso FONIS de ANID, es necesario tener entre 5 y 60 años. “Estamos buscando pacientes que tengan cualquier tipo de miotonía no distrófica (o episodios de rigidez muscular intensos). Dentro de las personas que tengan miotonía no distrófica, algunos van a tener miotonía permanens”, indica la especialista.

Agrega que la idea es que quienes participen del estudio tengan un neurólogo tratante. “Nosotros le vamos a entregar el resultado –si es o no miotonía permanens-, pero ojalá que sea conversado con su médico tratante, quien podrá indicar el adecuado manejo de su enfermedad. Si el paciente ya tiene un neurólogo, el resultado se le entrega a ambos y, si no tiene, se le recomienda que consulte a un neurólogo, porque el estudio no incluye el tratamiento”, explica la doctora Ávila.

Quienes quieran formar parte de este estudio deben escribir a [email protected]; y serán contactados por los investigadores quienes evaluarán si es sugerente de miotonía no distrófica para ingresar al estudio.

“Lo que busca este estudio es que los médicos que reciben en la primera instancia a un paciente reconozcan la enfermedad y puedan aplicar un protocolo diagnóstico, que también estamos validando con este estudio”, destaca la especialista.

Programa oficial y libro de resúmenes del XXXIX Congreso de Sopnia

Desde el 16 al 18 de noviembre de este año se llevó a cabo nuestro XXXIX Congreso SOPNIA, “un tránsito reflexivo en tiempos de cambio”. Desde hoy pueden leer, descargar y compartir el resumen con el programa y los trabajos presentados en la sección de revistas de nuestra web.

XXXIX Congreso de la SOPNIA reunió a sus miembros en torno a la ciencia y el arte

El encuentro no solo promovió y premió a los mejores trabajos de investigación en psiquiatría y neurología, sino que también volvió a reunir a sus miembros de manera presencial. También volvió la muestra Expresión de Arte de la SOPNIA en su versión N°17.

Más de 400 inscritos presencialmente, además de quienes siguieron el encuentro de manera online, demuestran el importante éxito que tuvo el XXXIV Congreso de la SOPNIA.

Tras cuatro años de no poder realizar el Congreso de manera presencial, neurólogos y psiquiatras se reunieron para conocer y conversar sobre los avances científicos en cada una de las áreas e interiorizarse del trabajo que están realizando los socios de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia.

El doctor Felipe Méndez, presidente de SOPNIA, destacó que este XXXIV Congreso ha permitido “contar en qué está cada uno; ver los trabajos de investigación que se presentaron porque claramente la ciencia no se detuvo en estos años”. Agregó que “la calidad del congreso ha sido muy bueno, con invitados de primer nivel por lo que la modalidad híbrida ha sido un desafío muy importante. Es complejo lograr que la gente presencial y online lo pasen bien al mismo tiempo, pero creo que las modalidades híbridas llegaron para quedarse. Esa es una de las enseñanzas que nos dejó la pandemia que aun estando lejos, podemos estar cerca”.

La doctora Francesca Borghero, presidenta del Congreso SOPNIA, destacó que si bien el congreso se realizó de manera híbrida, los miembros de la sociedad prefirieron la modalidad presencial. “Este no es solo un encuentro científico anual, sino que también es un encuentro social, y se ha demostrado en actividades como la inauguración y la Expo Arte. Como organización proyectamos 150 personas y llegamos a los 400 inscritos en la modalidad presencial. En este sentido, estamos muy contentos como organización”.

Salud mental desde el nacimiento

El XXXIX Congreso de la SOPNIA tuvo importantes invitados internacionales, quienes abordaron temas como la salud perinatal, el abordaje del trauma y la epilepsia, entre otros importantes temas.

El presidente de SOPNIA comentó que “en términos de contenidos creo que fue muy importante la charla inaugural y han sido dos temas muy importantes: la salud mental materno-fetal, donde es todo un paradigma nuevo pensar la salud mental de un recién nacido; y desde el punto de vista de nosotros los neurólogos, también ha sido muy interesante el tema del trastorno de espectro autista, que ha sido un cuadro que ha ido aumentando mucho de frecuencia y que se ha ido tratando de distintas maneras en este Congreso”.

Para la directora del Congreso, también se destacaron de manera importante las investigaciones que se presentaron, tanto los denominados “trabajos libres”, donde que incluso hubo que habilitar la versión e-poster y aquellos trabajos que se presentaron a premio.

En neurología los trabajos que se premiaron este año fueron:

  • ¿Cómo afecta el diagnóstico etiológico al control de crisis en pacientes con Epilepsia Farmacorresistente (EFR)?, doctor Felipe Castro.
  • Espasmos infantiles en pacientes con síndrome de Down, doctora Carmen Paz Pérez Núñez.
  • Utilidad práctica del proceso formativo para el ejercicio profesional: percepción de los egresados del Programa de Título de Especialista (PTE) en Neurología Pediátrica de la Universidad de Chile, doctor Juan Luis Moya.

En el caso de los trabajos de psiquiatría, los premiados fueron:

  • Relaciones entre experiencias psicóticas, regulación emocional e ideación suicida en adolescentes de población general, PhD. Daniel Nuñez.
  • Algoritmo predictor de riesgo para intento de suicidio en adolescentes escolarizados, Dr. Daniel Silva.
  • Interacciones sociales y convivencia escolar en aulas neurodiversas de primer ciclo básico de educación, PhD. Patricia Soto-Icaza.

Un encuentro con el arte

El XXXIX Congreso de SOPNIA no solo fue un encuentro científico, sino que reeditó un espacio de arte que comenzó en el congreso de 2005. Desde esa época el encargado de llevar a cabo la Expo Arte de SOPNIA ha sido el doctor Jorge Förster.

Este es un espacio en el que pueden participar los socios de SOPNIA, sus familiares directos y los becados de Neurología infantil y de Psiquiatría infanto-juvenil en todas las modalidades posibles de artes visuales.

El doctor Förster explica que esta es la versión número 17 de la Expresión de Arte del Congreso de la SOPNIA y es apoyada por la Liga Chilena contra la Epilepsia: “El arte es importante en la vida de las personas; todos buscamos la belleza y la belleza la expresamos hacia el arte: todos tenemos un sesgo perceptual, creemos que lo que es bello es bueno, nuestro cerebro nos engaña. La belleza es súper importante en la vida de las personas y hay que cultivarlo”, destacó el doctor Förster.

Agregó que esta iniciativa, que partió en el Congreso de Valdivia en 2005, “es muy importante porque estamos tratando de generar una historia con los comentarios que los visitantes van dejando en los libros para que esto quede en la historia de la SOPNIA”.

En esta 17 versión de la Expo Arte de SOPNIA participaron más de 20 expositores, quienes mostraron diversas técnicas artísticas como acuarelas, fotografías, bordados, óleos, entre otros.

 

¡Comienza nuestro XXXIX Congreso! Un tránsito reflexivo en tiempos de cambios.

El XXXIX Congreso anual SOPNIA se llevará a cabo entre el 16 y 18 de Noviembre y tendrá como sede principal la ciudad de Santiago. Esta versión será desarrollada en un formato híbrido, de manera tal que nos permitirá estar conectadas y conectados desde diversos lugares.

Toda la información relativa al evento como el programa, sedes, horarios, expositores y detalles los pueden encontrar directamente en el espacio del Congreso en nuestra web. La invitación de este año es a nuevos espacios de encuentro que nos permitan discutir y reflexionar acerca de los desafíos que tenemos como médicos psiquiatras y neurólogos en el resguardo del bienestar y atención de salud de niños, niñas, adolescentes y sus familias. Esto, a propósito de los últimos acontecimientos que han ocurrido tanto a Chile como al resto del planeta.

Los y las esperamos a sumarse a esta aventura 2022, la cual tendrá como desafíos el generar espacios de encuentro, renovar nuestros conocimientos y contribuir a un necesario tránsito reflexivo en tiempos de cambios…

Equipo Organizador XXXIX Congreso SOPNIA