Entrevistas

Doctor Tomás Mesa: “Cuando uno deja a un paciente contento, siente que ha contribuido”

21 de Septiembre de 2011, Sopnia.com

Oriundo de Linares, al doctor Mesa le gusta mirar las cosas positivamente. Es así como desarrolló su trabajo como presidente de SOPNIA y ha enfrentado toda su carrera, formando varias generaciones de pediatras y neuropediatras, y ayudando a sus pacientes a superar sus dificultades.

Cuando en 1979 terminó de estudiar Medicina en la Universidad de Concepción, donde el título todavía era otorgado por la Universidad de Chile, el doctor Tomás Mesa inició una beca en Pediatría. Le gustaban los niños y, siendo el mayor de 12 hermanos, era natural relacionarse con ellos.

“Siempre viví en un mundo de niños, siempre me gustó y estaba muy acostumbrado”, cuenta. “Y además, yo siempre quise estudiar al ser humano, al hombre, esa fue mi intención al entrar a Medicina, estudiar a este ser tan maravilloso de la naturaleza, y por eso me fui inclinando hacia cómo va naciendo y creciendo, muy motivado por el ambiente donde yo me había criado”.

Había nacido en Linares y, tras estudiar en Concepción, partió a Santiago para desarrollar su beca en Pediatría en la Universidad Católica, que le permitió volver a su tierra para trabajar por tres años en el servicio de salud de esa ciudad para saldar la especialidad. “Ahí tuve dos alternativas, ser neonatólogo o ser neurólogo, y teorizando dije 'bueno, ya los niños están naciendo bastante bien, ya no hay tanta mortalidad infantil, ahora hay que preocuparse de los que nacieron muy prematuros y tienen problemas, y ahí se necesitan neurólogos'”, recuerda el doctor Mesa.

Viajó hasta Bruselas, a la Universidad Católica de Lovaina, para especializarse como neurólogo pediátrico. Su estadía allá duró dos años, tiempo tras el cual regresó a Chile con el compromiso de trabajar ya sea en un servicio de salud o una universidad.

Y, aunque su idea era volver a la Séptima Región, terminó quedándose en Santiago para ser el único neurólogo pediátrico del Hospital Clínico de la Universidad Católica, donde trabaja hasta hoy. Para entonces, el centro de salud acababa de crear su unidad de Pediatría.

“Hacía turnos en la noche como pediatra y de día como neurólogo”, comenta el médico. “Como nos interesaban mucho las crisis, las epilepsias, ese tipo de áreas, tuve la oportunidad de ir a especializarme en epilepsia y sueño a Estados Unidos durante un año (1990-1991). Así que ahí volví a salir y cuando regresé dejé la Pediatría como tal y me dediqué nada más que a la Neurología”.

Su labor docente ha complementado el ejercicio de su especialidad durante todo este tiempo y hoy es jefe de la Sección de Neurología Pediátrica de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica, compuesta en total por cinco académicos.

Su labor en SOPNIA

Al volver a Chile luego de su beca en Bruselas en 1987, el doctor Mesa presentó en el Quinto Congreso Anual de SOPNIA las conclusiones de su tesis, que trataba sobre la evaluación y manejo de la hemiplejia infantil congénita. Este trabajo sirvió para ser aceptado en la Sociedad.

“Encontraba que era fundamental pertenecer a una sociedad científica que agrupara a la gente de la misma especialidad, por varias razones. Primero, por pertenecer, por agruparnos, por hacer una comunidad con ellos. Segundo, por aprender cada día más al compartir experiencias y por otro lado también como agrupación podíamos conseguir más cosas”, señala..

Tiempo después fue invitado a participar en el Directorio de la Sociedad. “Me fui dando cuenta del espíritu que había de ir creciendo, de ir haciendo actividades científicas, haciendo un congreso anual donde por única vez en el año nos podíamos juntar, conocernos las caras y presentarnos lo que estábamos haciendo en cada lugar de trabajo”, recalca el doctor Mesa y cuenta que pasó por todos los cargos y que uno de los mayores desafíos fue al ser tesorero, “donde me costó muchas veces algunos malos ratos de tener que hablar con algunos colegas para que se pusieran al día con las cuotas, lo que era fundamental para hacer nuestras actividades”.

“Eso fue una linda época”, recuerda. “Luego me tocó ser secretario y ahí recuerdo muy bien que con la doctora Ledia Troncoso, que era la presidenta, hicimos muchas cosas, sacamos un boletín mensual donde comunicábamos lo que hacíamos, empezamos a editar un libro”. Luego se convirtió en presidente de SOPNIA, cargo que coincidió con la presidencia de la Liga Chilena contra la Epilepsia durante un par de años.

Al frente de SOPNIA, su primer desafío fue incrementar la participación y el número de socios, junto a incorporar a los becados y profesionales en formación. Además, por primera vez se organizó un congreso anual fuera de la zona central, en La Serena. “Eso fue una aventura y fue un éxito, fue mucha gente”, dice.

“Otro punto importante fue incorporar a un profesional de las comunicaciones para que nos mantuviera abiertos a la comunidad chilena, para saber qué es lo que estaba pasando y poder responder a las inquietudes de otros profesionales o también de la comunidad”, explica el ex presidente de SOPNIA. “Aparecer en noticias, diarios, hacer conferencias de prensa para aclarar algunos puntos, salir a la comunidad como un referente fue lo que intentamos hacer”.

Bajo su mirada, actualmente la Sociedad tiene varias tareas. Una es encantar a la gente de las especialidades para que se interese por pertenecer a ella. Otro es asesorar a la comunidad nacional en los temas que le preocupan, así como también tener un rol suprauniversitario en la docencia y el apoyo a la gente que se está formando.

“Lo otro es tener un papel regulador o de apoyo a los diferentes grupos o servicios de Neurología o unidades de Neuropediatría en Chile para que estemos de acuerdo qué cosas vamos a hacer, para que estemos armónicamente unidos. Por ejemplo, tenemos muchos congresos con invitados extranjeros de máxima reputación y la verdad es que a veces no se aprovechan mucho porque se nos juntan. El rol de SOPNIA podría ser también regular, en el buen sentido de la palabra, esas actividades para que no desperdiciemos recursos tanto de los laboratorios como de la gente que viaja de países remotos”, agrega.

Los desafíos de las nuevas generaciones

La cercanía del doctor Mesa con los jóvenes tiene relación tanto con su labor docente como con su familia: su compañera en toda esta aventura es enfermera y este año cumplirá con ella 30 años de matrimonio. Juntos tienen tres hijos, el mayor está terminado su beca en Neuropediatría en la Universidad de Chile, el segundo cursa cuarto medio y quiere estudiar Economía, mientras que la menor está en segundo medio y se inclina por la Psicología. Por eso, él cree que es fundamental que las nuevas generaciones se preparen para los desafíos que vienen y trata de traspasar su experiencia a sus alumnos en las salas de clases.

Y es que los futuros médicos tienen que lograr estar al día con los nuevos conocimientos y los avances de la ciencia, y al mismo tiempo, ser parte de un mundo donde las comunicaciones y el exceso de información tienen un rol preponderante.

El tema ético es otro reto para los que vienen, especialmente porque hoy día todo es relativo. “En la política todo es relativo y en la medicina puede llegar a serlo y hay que tener mucho cuidado, entonces eso es un gran desafío”.

Por eso, el consejo del doctor Mesa para los futuros especialistas es claro: “Lo más importante es que sean responsables, que disfruten la vida en el buen sentido de la palabra, que disfruten el momento con su responsabilidad y con su conciencia de hacer las cosas bien. Hay gente que tendrá un sentido más social, gente que tendrá un sentido más científico, otros un sentido más de disfrutar de la vida, pero lo importante es que lo hagan con sinceridad y con ganas de contribuir al mundo con algo y no solamente para ellos”.

“Yo creo que miro las cosas con optimismo y esa mirada a uno lleva a entusiasmarse con las cosas, especialmente dejando felices a los pacientes. Cuando uno deja a un paciente contento, la verdad es que uno siente que ha contribuido en algo. Y me refiero a dejarlo contento en el sentido de que se sienta feliz, que no se atormente y que sepa enfrentar sus dificultades de buena manera”, concluye.

 

  Ver noticias anteriores

 

SECCIONES

Entrevistas


Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia / Esmeralda 678, 2º piso interior. Santiago Centro. / Fono-fax: 6320884 / [email protected] Horario de atención: de lunes a viernes de 8:30 a 13:30 hrs.